El rey Juan Carlos deja Sevilla para pasar unos días en Cascais antes de ir a Sanxenxo

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El rey Juan Carlos, el pasado domingo, sale del hotel donde se ha alojado en Sevilla asistido por una persona de su servicio de seguridad 

El rey Juan Carlos ha abandonado este lunes Sevilla, donde el domingo asistió a la reaparición de Morante de la Puebla en la plaza de la Maestranza, en dirección a Cascais (Portugal) donde tiene intención de pasar unos días antes de desplazarse a Sanxenxo (Pontevedra) para disfrutar, que no participar, en las regatas de la liga de 6M que el fin de semana del 17 y 19 de abril se disputarán en aguas gallegas.

El padre del Rey tuvo el domingo de Resurrección su día grande, ya que en sus anteriores visitas a España, desde que se autoexilió en 2020, no había sido objeto de un recibimiento tan cálido y unánime. El público de la Maestranza le recibió con vivas y aplausos, así como los sevillanos que se acercaron al hotel del centro de la ciudad donde se ha alojado. Posteriormente, en la cena que organizó el periodista Carlos Herrera, el rey padre manifestó la emoción que había sentido en la plaza y se mostró muy agradecido por el recibimiento, aunque igualmente confesó que su presencia en Sevilla estuvo motivada principalmente por su afición a los toros, espectáculo del que no disfrutaba desde hace casi una década, y también por su vinculación familiar con la capital andaluza, tan querida por su madre, la condesa de Barcelona, y donde están enterrados sus abuelos maternos, Carlos de Borbón-Dos Sicilias e Luisa de Orleans. También en Sevilla vivió uno de los días más felices durante la boda de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, el 18 de marzo de 1995.

El rey Juan Carlos, igualmente, agradeció que durante su estancia en Sevilla algunos ciudadanos le instaron a volver a España definitivamente, pero se reiteró en su intención de seguir viviendo en Abu Dabi, doliéndose igualmente de la situación que atraviesa ahora la zona afectada por el conflicto abierto entre Irán, Israel y Estados Unidos. Su deseo es aumentar la frecuencia de sus estancias en España pero sin trasladar, de momento,  su residencia permanente. 

Este lunes, en su programa Herrera en Cope, el periodista ha dicho que el rey padre ”como buen aficionado que es. Estuvo a gusto las horas en las que permaneció en Sevilla. En contacto con buenos amigos que tiene en la ciudad”.

Llegó a Sevilla el sábado al mediodía y tras pasar por el hotel, donde le recibieron sus nietos Felipe y Victoria de Marichalar, estuvo comiendo en el restaurante del Real Club Pineda, acompañado también de su hija Elena y de amigos sevillanos. En la plaza de toros disfrutó de las faenas de Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda, a los que posteriormente acompañados de sus respectivas cuadrillas, recibió en la sala de los maestrantes.

Después de la corrida, estuvo cenando con un grupo de amigos en un encuentro organizado por el periodista Carlos Herrera, regresando al hotel donde se ha alojado hasta este mediodía en el que se ha dirigido al aeropuerto de San Pablo para tomar un avión con dirección a Cascais (Portugal) donde tiene la intención de permanecer unos días, como ha hecho en otras ocasiones. La semana que viene tiene previsto viajar a Sanxenxo para retomar su rutina de regatas, aunque dadas sus dificultades de movilidad no parece que puede participar pero sí seguir las pruebas desde un barco auxiliar.

Para el próximo sábado, 11 de abril, está previsto que la Asamblea Nacional Francesa entregue el premio de Libro Político del año, al que opta a Reconciliation, la edición francesa de las memorias del rey Juan Carlos, transcritas por la periodista Laurence Debray, ceremonia a la que los organizadores esperan que asista el rey padre.