Los milagros de Bezos, Alves y los bebés sorpresa
Cameron Diaz, Dani Alves, Georgina Rodríguez, Lauren Sanchez y Jeff Bezos
¿Qué harías con diez millones de euros? Exacto, eso mismo. Entrar por la puerta más grande de la gala Met como copatrocinador de una de las citas imprescindibles de la moda. Jeff Bezos y Lauren Sanchez lo tuvieron clarísimo, aunque para ellos esta cantidad no deja de ser una limosnilla si nos atenemos a la fortuna del empresario tecnológico, valorada en más de 270.000 millones. Que dos personajes ajenos al sector paguen la fiesta, no deja de ser curioso y criticable para unos cuantos que ven en esta maniobra intenciones poco filantrópicas por parte del magnate. Por no hablar de los que empapelaron Nueva York con mensajes anti Bezos que llamaban al boicot a la gala. Que si explota a sus trabajadores, que si se ha rendido a Trump, que si está implicado con el ICE… Sus voces se oyeron y la gala se celebró por todo lo alto. Como, en el fondo, nadie dudaba.
La fiesta contó con su glamour característico, desenfreno económico y, también, con ausencias destacables como la del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien aseguró que tenía demasiado trabajo “en hacer asequible la ciudad más cara de Estados Unidos”. ¿Lo diría también por los 100.000 dólares que costaba la entrada? Con tanto money sobre la mesa, no es de extrañar que la institución, por primera vez, recaudara más de 40 millones de dólares.
El show estuvo a la altura de lo esperado, con una larga lista de famosos con vestidos que respondían al dress code de la edición, Costume Art (arte del traje). Allí estuvieron Georgina Rodríguez como una virgen de Fátima con rosario de siete millones de euros; Bad Bunny convertido en su abuelo; Rihanna como un joyero andante; el retorno de Beyoncé tras diez años de ausencia; el debut de Marta Ortega; o el vestido con corsé y corte sirena de una radiante Lauren Sanchez, firmado por Schiaparelli, que nos hace cuestionar cómo la mayoría de invitadas se las apañan para ir al baño, un detalle nada baladí que fue fruto de una investigación por parte de The Washington Post. Porque en la gala Met cabe todo, desde las protestas, que las hubo con algún susto, a la participación por primera vez de dos menores acompañadas por sus madres, Nicole Kidman y Beyoncé. Todo bajo la incisiva mirada de Anna Wintour tras sus gafas de sol. Demasiados focos y estrellas para ojos sensibles.
En las antípodas de la gala Met estuvo el gran encuentro evangelista celebrado en el Wanda Metropolitano de Madrid. Un acto religioso que congregó a 35.000 personas y que tuvo como principal protagonista a Dani Alves. El exfutbolista, convertido en predicador desde que salió de la cárcel de Brians 2, volvió a sorprender por su pasión por Dios y por sus inolvidables discursos. Esta vez, aseguró que estuvo “detenido cuarenta años” en vez de los catorce meses en los que permaneció entre rejas, poniendo de manifiesto que está aprendiendo como nadie el uso de las alegorías y las parábolas del gran maestro Jesús.
El exjugador del Barça, que volvió a ser padre con Joana Sanz hace siete meses, explicó que “en la prisión, Cristo me ha hecho libre. Yo no sé lo que ustedes están pasando a sus vidas, cuáles son las prisiones que ustedes están afrontando, pero yo estoy aquí para decir que hoy Cristo romperá estas prisiones, derrocará estos muros y romperá estas cadenas”, proclamó. Palabra de Alves.
Y hablando de niños. Menudo baby boom de anuncios de embarazos y nacimientos estos días. Eugenia de York, la hija pequeña del repudiado expríncipe Andrés y la también deshonrada Sarah Ferguson, se encuentra embarazada de su tercer hijo. El anuncio, sorprendentemente, lo dio la Casa Real británica. Teniendo en cuenta que tanto Eugenia como su hermana Beatriz se encuentran apartadas de los actos familiares por la sombra del caso Epstein sobre su entorno familiar, todo parece indicar que van saliendo de la cuarentena preventiva. Y es que no hay nada como el nacimiento de un bebé para enterrar afrentas.
Otros futuros papás: Alejandra Onieva y Jesse Williams. La modelo y el actor de la popular serie Anatomía de Grey no solo han anunciado embarazo, sino también boda. La pareja decidió formalizar su relación tras conocer su futura paternidad el pasado mes de febrero. Del enlace poco se sabe, más allá de que fue muy íntimo y solo con los amigos más cercanos y la familia. Una familia en la que también figura Tamara Falcó como tía política de la futura criatura. Si es que el mundo es un pañuelo.
A la espera de que Tamara se convierta nuevamente en tía, le ha nacido otro sobrino. Concretamente, una sobrina. La primera niña de su hermana Ana Boyer, que ya tiene tres hijos varones junto a Fernando Verdasco. Todos, con nombres que empiezan por la letra M. Desde el primero, Miguel (en honor a su abuelo), hasta Mía, la pequeña de la casa. “La princesita de la familia”, según su propia madre. Y también para Tamara, que le encanta ejercer de tía. Menos mal, porque se le acumula el trabajo.
Aunque la gran sorpresa la ha dado Cameron Diaz. La actriz también ha anunciado que ha sido madre. Por tercera vez. Y a los 53 años. Se puso tarde a ello, a los 46. Pero no ha parado desde entonces. Junto a su esposo, el músico Benji Madden, ha optado nuevamente por la gestación subrogada. “Nos encanta la vida en familia: nuestros hijos están sanos y felices, y nos sentimos muy agradecidos”, expresó con entusiasmo el padre, mientras que la intérprete ha explicado que “cuando tienes mi edad y decides hacerlo, es una verdadera elección. Tienes que esforzarte mucho para conseguirlo. La única presión que tengo es que tengo que vivir hasta los 107 años, ¿sabes? ¡Así que ninguna presión!”. Todo es proponérselo.
Redactora jefa de Gente y Media. Antes, de Cultura, Última Hora y responsable de Vídeos. Autora de libros como 'Florencia a través de sus personajes' o 'La llegenda del Carreró'
