DE ORUGA A MARIPOSA 🦋 ✨ 50 años de él, 13 años de nosotros… entre caballos, oro y encaje

CANTARES

Yo Soy de Mi Amado… A Él Me Entrego | Adoración Íntima Inspirada en ...

«Mi amado es mío, y yo suya…»
Cantares 2:16 🤍

Hay fechas que se celebran y hay fechas que se atesoran.

Hoy es una de ellas.

El 20 de julio no solo celebra los 50 años de vida del hombre que Dios escogió para caminar a mi lado; también marca 13 años desde que unimos nuestras vidas en un pacto delante del Señor.

Fue idea de él. Quiso que nuestro matrimonio comenzara el mismo día en que celebraba su nacimiento, para que cada año la vida y el amor caminaran de la mano.

50 y 13… dos números que hablan de gracia, de procesos y, sobre todo, de la fidelidad de Dios.

Si alguien me preguntara cómo resumir estos trece años, respondería que han sido una aventura. Una travesía donde hemos descubierto que el amor no consiste en encontrar a la persona perfecta, sino en decidir permanecer cuando ambos seguimos siendo imperfectos.

Hemos reído hasta llorar… y también hemos llorado hasta volver a reír.

Hemos aprendido a conocernos, a amarnos, a perdonarnos, a sanar, a esperar, a abrazarnos y a levantarnos mutuamente cuando las fuerzas parecían agotarse. Cada estación nos ha enseñado algo nuevo y cada prueba nos ha recordado que el pacto siempre vale más que el orgullo.

Cada día ha sido un regalo.

Un presente perfecto lleno de personas imperfectas.

Y precisamente ahí ha estado la belleza. 🤍

Arcenio y yo somos profundamente diferentes.

Él es abogado de profesión, pero su corazón pertenece al campo. Ama los caballos 🐎, la tierra, la siembra, la ganadería, el olor de la lluvia sobre el pasto y la tranquilidad que solo el campo sabe regalar.

Yo soy contadora de profesión, pero también amo la ciudad, el arte, la música, el canto, las letras y escribir historias que transforman vidas.

Él encuentra paz viendo correr un caballo.

Yo la encuentro escuchando una melodía o escribiendo una nueva página para este blog.

Él mira el horizonte del campo.

Yo contemplo las luces de la ciudad.

Y, sin embargo, Dios tuvo el hermoso detalle de unir dos mundos distintos para enseñarnos que la unidad nunca exige uniformidad.

No somos iguales.

Somos complemento.

Somos el recordatorio de que el amor aprende a hablar el idioma del otro.

En estos trece años, Dios nos ha permitido construir mucho más que un matrimonio. Nos regaló el privilegio de formar un hogar, criar a nuestros hijos, servir juntos en el ministerio, emprender empresas, celebrar victorias, atravesar desiertos y comprobar una verdad que permanece inalterable:

La mano de Dios nunca nos ha soltado.

Cuando miro hacia atrás, no veo una historia perfecta.

Veo una historia sostenida por un Dios perfecto.

Y eso cambia absolutamente todo.

Este año nuestro aniversario está representado por el
encaje.

No pude evitar pensar en lo simbólico que resulta.

El encaje no aparece de un momento a otro.

Es una obra delicada, tejida hilo tras hilo, con paciencia, dedicación y precisión.

Así también se construye un matrimonio.

Con pequeñas conversaciones.

Con decisiones diarias.

Con perdón.

Con abrazos.

Con silencios.

Con lágrimas.

Con oración.

Con fe.

Con la determinación de seguir caminando aun cuando el camino no siempre sea sencillo.

Después de muchos años, uno descubre que Dios iba bordando una obra mucho más hermosa de la que alcanzábamos a imaginar.

Y este año también celebramos el oro. ✨

Cincuenta años hablan de gracia y de una vida que ha sido refinada por el Señor.

Porque el oro no brilla por casualidad.

Brilla porque primero pasó por el fuego.

Mi oración es que esta nueva etapa resplandezca con el brillo de una vida rendida a Cristo y que el encaje continúe adornando nuestra historia, recordándonos que los matrimonios más hermosos no son los que nunca enfrentan dificultades, sino aquellos que permiten que Dios sea quien entrelace cada hilo.

Aún quedan sueños por cumplir.

Personas por servir.

Campos por sembrar.

Canciones por cantar.

Libros por escribir.

Empresas por desarrollar.

Generaciones por inspirar.

Y muchas páginas que Dios todavía desea escribir en nuestra historia.

Después de trece años, puedo decir… Gracias por elegirme cada dia.

Hoy celebro tu vida.

Celebro al hombre en el que te has convertido.

Celebro al padre que eres.

Celebro al compañero que Dios me regaló.

Y celebro al Señor que ha sido el autor y el sustentador de nuestra historia.

Mi oración es sencilla, pero profunda.

Que Aquel que comenzó la buena obra en nosotros sea fiel para perfeccionarla.

Que nunca perdamos la capacidad de admirarnos.

Que nunca dejemos de pedir perdón.

Que siempre volvamos a elegirnos.

Que nuestros hijos puedan ver en nosotros un matrimonio imperfecto, pero completamente rendido a Dios.

Y que cuando el telón de esta vida finalmente descienda y termine esta escena pasajera, podamos presentarnos delante del Señor tomados de la mano, sabiendo que el mejor capítulo apenas comenzará.

Porque mientras aquí seguimos siendo transformados, nuestro destino final siempre será el Cielo.

Feliz cumpleaños y feliz aniversario, mi amor. ❤️

Gracias por estos cincuenta años de vida que Dios te ha regalado y por permitirme caminar contigo durante trece de ellos.

*Te amo desde aquí… hasta la eternidad.*🤎

«Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.»
Filipenses 1:6 NVI

 

Nataly Paniagua ✍️

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