Israel ataca la mayor planta petroquímica de Irán y mata al jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comparece este lunes en la Casa Blanca junto a la cúpula militar de Estados Unidos para ofrecer actualizaciones y contestar a las preguntas de la prensa sobre la guerra en Irán y el operativo de rescate al aviador derribado en territorio iraní. También se espera que en su alocución, anunciada por la portavoz Karoline Leavitt, Trump dé nuevos detalles sobre el ultimátum dado al régimen iraní para reabrir el estrecho de Ormuz antes del martes, bajo la amenaza de atacar las plantas eléctricas y los puentes del territorio persa.
La comparecencia se produce después de que tanto Teherán como Washington hayan rechazado el plan de alto el fuego propuesto por Pakistán, en la que Islamabad habría propuesto a ambas partes 45 días de tregua para negociar el final del conflicto, según el medio estadounidense Axios. En su lugar, Irán ha reivindicado nuevamente sus propias demandas para la paz, según la agencia persa IRNA, mientras Estados Unidos se ha desmarcado públicamente de una hipotética tregua a expensas de las declaraciones del presidente este lunes.
La cuenta atrás del nuevo ultimátum de Trump avanza mientras la guerra se recrudece en Oriente Próximo después de que Israel haya atacado este martes la principal planta petroquímica de Irán, en la ciudad de Asaluyeh, vinculada al complejo de South Pars —las mayores reservas de gas natural del mundo que Israel ya atacó en marzo—. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, atribuyó la ofensiva a las fuerzas hebreas, asegurando que el ataque «representa un duro golpe económico para el régimen iraní, con pérdidas de decenas de miles de millones de dólares».
El régimen iraní, a través de la agencia estatal Tasnim, ha asegurado que la situación en las instalaciones petroquímicas están «bajo control» mientras se evalúan los daños provocados por el ataque de los cazas israelíes. Horas después, un segundo complejo fue objetivo de bombardeos, en la Shiraz Petrochemical Company, en el sur de Irán, según indicaron las autoridades en un comunicado difundido por la agencia oficialista Fars. En respuesta a los ataques, la Guardia Revolucionaria ha amenazado con un «efecto dominó de fuego», que ha comenzado con ataques sobre Israel, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
El Ejército israelí también ha reivindicado este lunes ataques contra «decenas de aviones y helicópteros», utilizados «en el transporte de armas y grandes sumas de dinero», del Ejército y la Guardia Revolucionaria iraníes en los tres aeropuertos de Teherán —Bahram, Mehrabad y Azmayesh—. La ofensiva ocurrió durante la madrugada del domingo al lunes, en la que Israel también llevó a cabo un ataque conjunto con Estados Unidos contra distintas zonas de Irán, y en el que ha muerto el jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Mayid Jadamí, tal y como ha confirmado el propio cuerpo militar persa. También ha fallecido en la ofensiva el comandante de la Fuerza Quds, Asqar Baqeri. Al menos 34 personas, entre ellas siete niños, murieron durante los ataques, según la agencia Fars.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha confirmado en un comunicado las muertes de los dos líderes militares, asegurando que «la sangre de quienes intenten asesinar» a ciudadanos israelíes «o dirijan el terror contra el Estado de Israel, caerá sobre sus cabezas». «Continuaremos con todas nuestras fuerzas, en todos los frentes, hasta que la amenaza sea eliminada y se alcancen todos los objetivos de la guerra», ha aseverado el mandatario. «Israel es más fuerte que nunca, y el régimen terrorista de Irán es más débil que nunca. ¿Y cuál es la clave, cuál es el secreto? Fe y fortaleza. Ambas las tenemos en abundancia», ha remachado en un vídeo difundido en redes sociales.
Por su parte, Irán también ha lanzado ataques este lunes contra territorio israelí. Un misil ha logrado evadir las defensas antiaéreas e impactar contra un complejo residencial de la ciudad de Haifa, en el norte del país. Al menos cuatro personas han muerto en el ataque, según han confirmado las autoridades israelíes. En total, Irán ha lanzado seis andanadas de misiles contra Israel en las últimas horas, provocando además seis heridos en diferentes zonas del país.
El Ejército persa también ha lanzado ataques con drones y misiles contra países del golfo Pérsico: en Kuwait, seis personas han resultado heridas por el impacto de metralla al derribar sus defensas antiaéreas proyectiles procedentes de Irán, además de una séptima persona herida en Emiratos Árabes Unidos.
En paralelo, el frente del Líbano también se recrudece a medida que la ofensiva israelí contra la milicia chií Hezbolá se intensifica. Este domingo, Israel ha lanzado ataques en el sur del Líbano, la zona que ha asegurado estar dispuesto a tomar como zona de seguridad, así como zonas de la capital del país, Beirut, sobre las que no había una orden de evacuación previa. Las autoridades libanesas aseguran que en los ataques, en el área de Jnah (al sur de Beirut) han muerto cinco personas, entre ellos una niña de 15 años.
El bombardeo tuvo como objetivo un edificio ubicado en las inmediaciones del Hospital Universitario Rafic Hariri, a pocas calles de los edificios administrativos de Beirut y el mayor centro público del país. Médicos Sin Fronteras (MSF), que presta apoyo en ese hospital, ha denunciado la afluencia «masiva» de heridos registrada en el centro, calificando la acción como «el mayor ataque aéreo no anunciado en un barrio residencial fuera de las llamadas ‘zonas de evacuación’ de la capital». En otro ataque israelí en Beirut ha muerto Pierre Mouawad, jefe local de las Fuerzas Libanesas, partido cristiano y opuesto a Hezbolá, en un incidente que el Ejército israelí ha asegurado estar investigando, según su portavoz Nadav Shoshani.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha denunciado 92 ataques contra instalaciones, vehículos y personal del sector sanitario del Líbano desde el 28 de febrero, unas acciones que «no pueden convertirse en la nueva normalidad», aseguran desde la organización. Los bombardeos israelíes, acompañados de una invasión terrestre del sur del país, han causado ya 1.461 muertos, 4.430 heridos y más de un millón de desplazados.
