Sevilla brinda al rey Juan Carlos ovación y “vuelta al ruedo” en la Maestranza
El rey Juan Carlos, junto a la infanta Elena, agradece la ovación que este domingo le ha brindado el público asistente en la plaza de la Maestranza
La Maestranza en pie ha recibido con una gran ovación al rey Juan Carlos, este domingo de Resurrección, cuando, en compañía de la infanta Elena, ha aparecido en uno de los palcos de la plaza de toros de Sevilla. En la tarde de la reaparición de Morante de la Puebla, que comparte cartel con Roca Rey y David de Miranda, el padre del Rey se ha convertido en protagonista en la que es su primera tarde taurina desde que, un año antes de su autoexilio en Abu Dabi, acudió a la plaza de toros de Aranjuez.
El rey Juan Carlos ha llegado en coche a la Maestranza poco después de las 18.15 de la tarde y seguidamente, por una zona fuera del público, ha accedido a la plaza para subir, en uno de los ascensores, hasta el llamado palco de los maestrantes. Al salir sobre el ruedo, ha sido recibido con una gran ovación que ha respondido llevándose la mano al pecho. Junto a él, la infanta Elena, vestida elegantemente con un traje color mantequilla, sobre el que llevaba prendido el lazo de Dama de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El rey Juan Carlos se ha acomodado en un asiento no sin dificultad, pero a los pocos minutos se ha levantado, con visibles muestras de emoción, cuando ha empezado a sonar el Himno Nacional interpretado por la banda de música de la plaza.
Poco después, tras el paseíllo protagonizado por Morante, Roca Rey y Miranda, de nuevo se ha vuelto a levantar cuando se ha guardado un minuto de silencio por los fallecidos toreros Rafael de Paula y Ricardo Ortiz y también por las víctimas del accidente de tren en Adamuz.
Morante de la Puebla, que ha abierto la corrida, ha brindado el primer toro al padre del Rey a quien, a través del tendido, le han ido subiendo hasta el palco la montera del diestro que ha sostenido en las manos hasta que ha hecho el camino de regreso al ruedo cuando, tras acabados los diversos lances, Morante ha culminado la faena. Roca Rey también le ha brindado al rey padre su primer toro, el segundo de la tarde, como después ha hecho David de Miranda en su primera faena, con el tercer astado.
A su llegada al coso, Morante de la Puebla ha afirmado, en referencia a la presencia del rey Juan Carlos: ”para mí es un honor y para todos los aficionados, hace mucha falta que nos apoyen en la fiesta nacional y nosotros le daremos todo nuestro cariño”. A la corrida también ha asistido el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.
Después del festejo, los toreros Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda, acompañados de sus respectivas cuadrillas, saludaron al rey Juan Carlos y a la infanta Elena en la sala de maestrantes, acompañados de José María Garzón, empresario taurino que gestiona la plaza de toros de Sevilla.
El rey Juan Carlos que viajó hace unos días desde Abu Dabi a Ginebra, ha aterrizado este mediodía en el aeropuerto San Pablo de Sevilla en un vuelo privado procedente de la ciudad suiza. En un hotel del centro de Sevilla le esperaban sus nietos Felipe y Victoria de Marichalar, con los que poco después ha salido para dirigirse a comer al Real Club Pineda donde les esperaba la infanta Elena. En el recinto, el rey Juan Carlos ha sido recibido con aplausos por varias personas, una de ellas le ha preguntado ¿Cuándo piensa volver a España?, a lo que el padre del Rey ha contestado “Ya estoy en España”, otro comensal le ha insistido en que se quede a a vivir y, en una de sus salidas, el rey Juan Carlos le ha contestado. “Soy un culo inquieto”, según han explicado testigos presenciales.
El padre del Rey tiene previsto permanecer unos días más en Sevilla y, posteriormente, como tenía previsto desplazarse la próxima semana a Sanxenxo (Pontevedra) para asistir a la segunda prueba de la liga española de regatas de la clase 6M. Hace tres semanas, el rey Juan Carlos renunció a viajar a España para asistir a las regatas de Sanxenxo (Pontevedra) debido a la situación provocada en el emirato por el conflicto bélico que enfrentan Irán con Israel y EEUU. Entonces aseguró permanecer en el emirato por solidaridad con las autoridades y quienes le habían acogido durante estos años.
