«Piculín» Ortiz, adiós al primer puertorriqueño en jugar en la NBA
José Rafael Ortiz Rijos, más conocido como «Piculín» Ortiz, fallecido este martes a los 62 años tras una larga batalla contra el cáncer colorrectal, fue el primer jugador puertorriqueño en militar en la NBA y el segundo de su país en ingresar al Salón de la Fama Internacional de Baloncesto de la FIBA en 2019.
Con 2,08 metros de altura, Ortiz (Aibonito, 1963) debutó como profesional en 1982 en la liga nacional de su país con los Atléticos de San Germán, equipo en el que permaneció dos temporadas hasta 1985, cuando dio el salto a Estados Unidos para jugar dos años en la liga universitaria con el equipo de la Universidad de Oregón.
A pesar de ser seleccionado en el puesto 15 de la primera ronda del ‘draft’ de la NBA de 1987 por los Utah Jazz, el jugador decidió permanecer como amateur para evitar restricciones y poder competir en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988.
Al finalizar ese verano, en octubre firmó por tres temporadas con el CAI Zaragoza, donde permaneció hasta el final de la temporada 1987-1988, marcada por la irregularidad de su rendimiento.
En su año de novato en la NBA jugó 51 partidos, promediando 2,8 puntos, en la primera temporada del legendario Jerry Sloan en el banquillo de los Jazz. Al inicio de la campaña 1989-1990 se vio aquejado de mononucleosis y sólo pudo disputar 13 partidos.
En febrero de 1990 alcanzó un acuerdo para dejar el equipo de Salt Lake City y trasladarse a jugar a España, al Real Madrid, que había perdido trágicamente a una de sus estrellas, Fernando Martín, en un accidente de tráfico un par de meses antes.
Recién llegado, debutó con el equipo blanco el 10 de febrero en la Copa del Rey, pero sólo estuvo hasta el final de la temporada.
En agosto de 1990, tras finalizar cuarto con su selección en el Mundial de Argentina, fichó por el máximo rival de la entidad merengue, el Barça.
En Barcelona, estuvo casi dos temporadas, en las que ganó la Copa del Rey (1991), además de quedar subcampeón de la Copa de Europa y de Liga.
Ese verano, en sus segundos Juegos Olímpicos, finalizó octavo con Puerto Rico en Barcelona 1992. En agosto de ese mismo año, se convirtió en jugador del Festina Andorra, equipo recién ascendido a la ACB, durante una campaña, antes de fichar en julio de 1993 por el Unicaja Polti de Málaga.
En junio de 1994 regresó a su país para volver a vestir la camiseta del Atléticos de San Germán y jugar con el Toritos de Cayey, con el que consiguió el título de la Liga de Puerto Rico en enero de 1995, días después de ser elegido Mejor Jugador (MVP) de la Liga.
A finales de enero fichó por lo que restaba de temporada por el Larissa griego. A partir de ahí, Ortiz alternó la competición griega con la de su país, defendiendo los colores del Hiraclión de Creta (1995-1996), Aris Salónica (1996 a 1998) y Paok Salónica (1998), así como de Atléticos de San Germán y Cangrejeros Santurce, ambos en su país, y en Venezuela con los Guayaquiries Margarita (1996-1997).
En esta etapa de ‘trotamundos’ conquistó la Copa Korac de 1997 con el Aris de Salónica.
En agosto de 1998, recién incorporado al Paok, dio positivo por ‘stanozolol’, un esteroide anabolizante. Pese a que inicialmente se le sancionó por dos años, el castigo fue finalmente suspendido al detectarse irregularidades en el procedimiento.
