DE ORUGA A MARIPOSA 🦋 🏡 Cuando sientes que vas de pasada, no haces nido 🪹

CUANDO SIENTE QUE VA DE PASADA

Ahí estaba nuevamente ella, mirando hacia la puerta de entrada, con su maleta en la mano.

Se sentía increíblemente atraída por el suave sonido de una voz, por todas las promesas que escuchaba, por el color y olor de aquella escena.

Sin embargo, a pesar de lo agradable que se sentía y aunque había algo en todo aquel momento, en aquel escenario frente a ella, que le hacía saber que podía ser diferente, una vez más no se lo permitió.

No abrió la maleta.
No abrió el corazón.
No vivió el presente.

Se quedó allí, parada en la puerta, con un pie adentro y otro preparado para salir. Porque el pasado todavía la perseguía… y el futuro la aterrorizaba.

Y es que cuando sientes que vas de pasada por alguna historia, sencillamente… no haces nido. 🪹

Hay momentos en la vida en los que llegamos a una historia con la maleta en la mano. Llegamos, observamos, sentimos… pero no terminamos de entrar.
Porque, aunque algo nos atraiga, aunque haya una voz que nos resulte familiar, aunque escuchemos promesas que despierten ilusión y veamos colores diferentes a los que conocíamos, seguimos esperando el momento de partir.

Porque sentimos que estamos de paso. 🧳 La maleta siempre está lista.

Hay personas que viven así. Con el corazón preparado para irse. No porque no quieran quedarse, sino porque alguna vez se quedaron y les dolió. Alguna vez confiaron y fueron traicionadas. Alguna vez hicieron planes y la vida cambió. Alguna vez hicieron nido y alguien terminó destruyéndolo.

Entonces aprendieron a protegerse. Y comenzaron a vivir con la maleta emocional siempre preparada.

No desempacan completamente. No se entregan completamente. No disfrutan completamente. Porque mientras viven el presente, una parte de ellas sigue mirando hacia la puerta.

Por si acaso.

Por si toca volver a empezar.

Existe un problema real en no hacer nido. Cuando sientes que estás de paso, no plantas flores. No cuelgas cuadros. No haces planes. No inviertes demasiado. No te permites imaginar un mañana.

Porque, en el fondo, piensas:

“¿Para qué hacerlo si quizás mañana tenga que irme?”

Y así, sin darte cuenta, puedes terminar perdiéndote momentos hermosos por estar demasiado ocupado preparándote para el final.

El pasado te persigue. El futuro te aterroriza. Y mientras tanto, el presente pasa frente a tus ojos.

🌱 Pero quizás esta vez sea diferente.

Quizás esa nueva historia no llegó para repetirte la anterior. Quizás esa puerta que se abrió no es otra estación de paso. Quizás Dios te está mostrando que no todo lo que comienza está destinado a terminar de la misma manera.

Y quizás el verdadero desafío no sea decidir si quieres quedarte… sino atreverte a desempacar.

A dejar la maleta en el suelo.
A abrir el corazón.
A vivir el presente.
A permitirte creer nuevamente.

Porque hacer nido también es un acto de fe.

Es decir: “No sé qué traerá mañana, pero hoy voy a vivir plenamente lo que Dios ha puesto delante de mí.”

¿Y si no estás de paso? 🦋

Tal vez llevas demasiado tiempo viviendo como visitante en tu propia vida. Quizás Dios te ha permitido llegar a lugares, personas y temporadas donde ya no necesitas permanecer con un pie adentro y otro preparado para salir.

Quizás es tiempo de echar raíces.

De amar.
De construir.
De disfrutar.
De hacer memoria.
De servir.
De sembrar.
De decorar.
De permitirte estar presente.

Hay momentos en los que necesitamos dejar de sobrevivir y comenzar a “habitar”

No porque tenga garantías de que todo será perfecto, sino porque aprendí a confiar en Aquel que sostiene mis días.

No significa que todo será eterno. Pues esta vida es una aventura, pero significa que no tienes que vivir huyendo de un final que todavía no ha llegado.

Hay temporadas que merecen ser vividas.
Hay personas que merecen ser amadas.
Hay lugares donde vale la pena hacer nido.

Y hay momentos en los que Dios simplemente parece decirnos:

“Desempaca. Esta vez no estás de paso.”

Así que, si hoy tienes la maleta en la mano, mirando hacia la puerta… detente.

Te invito a mirar a tu alrededor. A no seguir viviendo con mentalidad de despedida.

Quizás aquello que tanto temes perder todavía no se ha ido. Quizás el presente te está invitando a quedarte.

Abre la maleta.
Cuelga los cuadros.
Planta las flores.
Pon tu nombre en la puerta.
Ama sin estar pensando constantemente en el final.

Haz nido. 🏡

Hay cosas que llegan para que las abraces. Hay personas que llegan para caminar contigo. Hay temporadas que llegan para que las vivas. Y hay lugares donde Dios quiere que dejes de sentirte extranjero y comiences a sentirte “en casa”.

Y mientras esperamos nuestro destino final: el Cielo, hagamos nido donde Dios nos plantó.

«Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!» Salmo 1:3, NVI 🌿

Con cariño,

Nataly Paniagua ✍️

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