El duro revés de Billy Joel: anuncia que no puede volver a los escenarios debido a la afección cerebral que padece
Billy Joel está atravesando por uno de los momentos más delicados de su vida y su carrera. El mítico pianista estadounidense sigue sufriendo las secuelas de la hidrocefalia que le diagnosticaron en 2025, una grave afección cerebral que le ha llevado a tomar una drástica decisión. Tras un año inmerso en pruebas médicas y una delicada cirugía en septiembre, el compositor de 77 años acaba de anunciar su retiro de la música, confirmando que no podrá regresar a los escenarios en un futuro cercano.
“Tengo que someterme a una serie de pruebas”, ha reconocido el propio artista en una entrevista concedida a The Hollywood Reporter, donde ha desvelado que los especialistas le han recomendado alejarse de los conciertos para poder priorizar su salud. “Lo que me dijo el neurólogo es que cada vez que doy un concierto, es como si sufriera una conmoción cerebral”, ha sentenciado.
Pese a llevar media vida encima de un escenario, la exigencia que supone realizar uno de sus espectáculos ha hecho que tenga que frenar en seco para evitar males mayores. Por el momento, el artista deberá esperar al resultado de las nuevas pruebas médicas a las que se está sometiendo para saber si esta retirada es definitiva o si, por el contrario, podrá regresar en un futuro que todavía es del todo incierto.
La hidrocefalia que padece Billy Joel se caracteriza por ser una afección neurológica en la que se acumula gran cantidad de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos del cerebro, provocando una presión dentro del cráneo que puede dañar los tejidos cerebrales. Esta acumulación de presión afecta directamente a funciones básicas como el equilibrio, la coordinación de movimientos e incluso la capacidad de concentración, lo que explica por qué el ritmo de un concierto le resulta demoledor.
Aunque no tiene una cura definitiva como tal, se puede tratar y controlar mediante intervenciones quirúrgicas —como la colocación de una válvula para drenar el exceso de líquido— y con un seguimiento médico continuo, lo que permite aliviar la presión y mejorar notablemente la calidad de vida del paciente.
Pero dejar los conciertos a un lado no es lo único a lo que ha tenido que renunciar Billy Joel por esta afección cerebral. Entre otras cuestiones, el músico no podrá volver a conducir. Y es que es sabido que desde siempre ha sentido un interés especial por las motocicletas, teniendo una impresionante colección personal que ha ido reuniendo a lo largo de las décadas y con la que solía salir a rodar con frecuencia.
Por eso mismo, el cantante de Piano Man ha anunciado también que llevará a cabo una subasta de más de 70 motos de su colección en el Javits Center de Nueva York. Se trata de una iniciativa con un fin benéfico y los fondos recaudados se destinarán a The Joel Foundation, que lleva “el poder de la música a sus estudiantes y comunidades”, según su propia página web.
