Ester Expósito habla de su adolescencia: “Era chunguilla, buscaba un poco de pelea”

695fd6e9d90d7.r_d.2079-1445-0

Ester Expósito ha sido noticia esta última semana por su paso por 'La Casita' de Bad Bunny, donde tuvo un intercambio de miradas con el puertorriqueño que fue muy comentado. La actriz, que este año tiene previsto estrenar tres proyectos cinematográficos, también está en boca de todos por su romance con Kylian Mbappé, el jugador del Real Madrid, con quien recientemente se escapó a Formentera para disfrutar de sus idílicas aguas turquesas.

Esta semana, la madrileña ha sido la invitada al podcast La Pija y La Quinqui, donde ha dejado unos titulares muy sorprendentes que están relacionados con su adolescencia. “Yo era chunguilla de adolescente, buscaba un poco de pelea. Si me miraban más de un segundo, yo era como muy chula”, ha afirmado ante el asombro de los presentadores Carlos Peguero Nieto -Carlos Peguer- y María de los Ángeles Maturana García, más conocida como Mariang.

Durante la charla, la joven ha confesado que buscaba el conflicto y que saltaba enseguida cuando una situación la incomodaba. Recuerda de hecho su paso por Élite, la serie con la que saltó a la fama mundial y en la que daba vida a Carla Rosón. “Cuando hice Élite tuve que parar porque digo: 'me meto en una pelea y me graban o me denuncian'”, ha asegurado sobre su carácter.

Un fuerte temperamento que sus compañeros de la producción conocían y que hizo que uno de sus compañeros le pusiera un mote. “Miguel (Bernardeau) me llamaba pitbull. Cuando salíamos de fiesta decía que yo era el pitbull del grupo, en plan, empezaba a ladrar”, ha explicado a modo de anécdota.

Una etapa que queda muy lejos, ya que Expósito reconoce que ahora está mucho más tranquila, aunque hay ocasiones en las que tiene que controlar su genio. “Hace poco tuve que contenerme muchísimo. Un puñetazo muy merecido, no voy a dar detalles, pero muy merecido. Cuando uno se pasa de la raya y empieza a hacer el tonto y se busca una hostia. Me lo guardé bien guardado. Tuvo suerte de que mis amigos son civilizados y estamos en un momento maduro”, ha expresado.

En el podcast, Ester también ha hablado del estilo que tenía cuando era adolescente y que no tiene nada que ver con el de ahora, donde predominan los looks minimalistas y sofisticados. “Yo era muy choni, muy choni. Lo que no se veía en Instagram era peor todavía”, ha apuntado.

También ha aprovechado su paso por el programa para denunciar el uso de la inteligencia artificial para crear imágenes suyas. Hace poco una foto mía en un espejo que me hice el pasado verano en Colombia la han editado y han puesto una cara que no es mía, una cara artificial, unas tetas… O sea, un pelo que no llevaba. Una foto real que la modifican para no sé qué, para ponerme como una muñeca de plástico. Si lo hiciera yo es mi problema, puedo modificar la foto porque no me siento bien es mi problema, puedo hacer lo que me dé la gana. Pero que alguien con mi imagen pueda editar eso y la gente no sabe distinguir la realidad. Hay que regular la IA ya”, ha pedido la joven, que también ha añadido estar “harta” de las redes. “Es todo un escaparate, nada es verdad”, expresa.