Los duques de Sussex consiguen una revisión de su seguridad en Reino Unido tras filtrarse el teléfono de Meghan
El príncipe Harry y Meghan Markle en su primer día en Australia, el pasado mayo
El regreso del príncipe Harry y Meghan Markle a Reino Unido no para de generar titulares. Hace solo unos días, se conocía que los duques de Sussex se habían visto obligados a cambiar de colegio a sus hijos, los príncipes Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, solo dos días después de iniciar el curso. Según explicaron los medios británicos, los pequeños habían tenido que empezar en una nueva escuela ante las dificultades para garantizar la seguridad en sus desplazamientos diarios hasta el centro.
La seguridad de la familia, tema por el que el hijo del rey Carlos III se batalló contra el Estado, vuelve a estar sobre la mesa en la vuelta al país, que no está siendo precisamente tranquila. En las últimas horas, tras conocer el cambio de colegio, se ha difundido otra información que tiene como protagonista a la actriz.
Según publica en exclusiva The Sun, la duquesa ha provocado “una alerta de seguridad” al filtrarse su número de teléfono móvil a través de un chat de WhatsApp formado por padres y madres del colegio de Archie. Un nuevo capítulo del regreso de la familia que ya ha sido bautizado por el tabloide británico como el “Meg Leak Drama” (el drama de la filtración de Meghan).
El medio muestra la captura de pantalla donde se daba la bienvenida a la actriz como nueva incorporación del grupo escolar, algo muy habitual cuando se inicia el curso y hay nuevos alumnos en clase. “¡Hola mamás! Gracias por la cálida bienvenida (emoji de corazón). Estoy muy feliz de formar parte de esta comunidad”, escribió Markle.
Un intercambio de mensajes que en un principio pareció muy normal e inocente hasta que uno de los progenitores hizo una captura de pantalla de la conversación y compartió información del grupo, generando así una nueva preocupación en los Sussex, que no se han dejado ver en público desde su vuelta al país, pero sí se les ha podido ver en redes sociales en diferentes vídeos donde la actriz ha mostrado la rutina de su nueva vida en la campiña inglesa.
La privacidad y la seguridad del matrimonio siempre ha sido la causa por la que decidieron abandonar su trabajo como miembros activos de la familia real. Pero otro detalle sorprendente es que la prensa británica ya ha recibido los primeros actos de la nueva agenda del príncipe Harry y que estos serán cubiertos por el Royal Rota, el sistema oficial de prensa que documenta todas las actividades relacionadas con la Corona británica.
Una cobertura que no es casual, ya que The Telegraph y The Guardian han confirmado que el Comité Ejecutivo Real y de Personalidades Importantes (Ravec) está revisando la seguridad “financiada con fondos públicos” de los Sussex. Es decir, este organismo reconsiderará el nivel de protección policial que deben tener los duques y sus hijos, una decisión que les fue notificada la semana pasada. El comité ya ha pedido a la pareja que proporcione sus horarios y su nueva rutina, incluidos los diferentes trayectos al colegio, para poder valorar si es necesario garantizarles una protección.
Fue precisamente el mismo Ravec quien retiró la seguridad del príncipe Harry y Meghan Markle cuando renunciaron a su trabajo como royals activos, algo que enfureció al hermano del príncipe Guillermo, que llevó a los tribunales la decisión y acabó perdiendo el litigio. El duque sostuvo durante mucho tiempo que no podía volver a Reino Unido con su familia sin una protección ante las amenazas recibidas por su exposición global, pero el organismo defendió que no podía hacerse cargo de este gasto por una pareja que no desempeñaba funciones oficiales.
Como indican los tabloides, si Ravec ha reabierto este caso es porque ha detectado que existe un riesgo que debe ser reevaluado. Es cuestión de días conocer el nivel de protección que se asignará a los Sussex, que han conseguido su objetivo de tener seguridad, aunque sea para llevar a sus hijos al colegio, sin la necesidad de volver a trabajar para la corona.
