Marius Borg reaparece en el funeral del rey Harald V

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Marius Borg Hoiby llega al funeral del rey Harald V de Noruega en la catedral de Oslo junto a las hijas de la princesa Marta Luisa de Noruega.

Marius Borg Høiby ha vuelto a aparecer este miércoles en público para asistir al funeral del rey Harald V de Noruega. El hijo que la reina Mette-Marit tuvo de soltera, que permanece bajo custodia judicial y lleva una pulsera electrónica en su domicilio de Skaugum, ha recibido autorización para abandonar temporalmente ese régimen de prisión preventiva domiciliaria y acompañar a la familia en la despedida del monarca, fallecido el pasado 28 de agosto.

Esta nueva imagen de Borg junto a la familia ofrece una imagen aparentemente normalizada del reo en el funeral, pero bajo unas circunstancias muy excepcionales. El joven ha podido despedirse del monarca mientras continúa bajo custodia judicial, a la espera de que se resuelva su futuro en los tribunales. Este miércoles ha llegado al Palacio Real de Oslo en un coche en el que también viajaba su hermana, la princesa heredera Ingrid Alejandra, pero él no ha participado en la comitiva familiar del traslado del féretro hasta la catedral de Oslo.

Borg, de 29 años, ha reaparecido durante algunas de las ceremonias celebradas en Oslo, en las que son sus primeras apariciones públicas desde la condena. Su presencia ya estaba confirmada por la policía días antes del funeral este miércoles. El pasado lunes 31 de agosto, además, había participado junto al resto de la familia en el traslado del féretro del soberano desde el salón rojo del Palacio Real hasta la capilla del palacio, donde permanecieron los restos del rey hasta el funeral este miércoles. Y antes se le había permitido abandonar el domicilio para visitar al rey en sus últimas horas.

La presencia de Borg en estos actos ha resultado especialmente llamativa por su situación judicial. El reo fue condenado a cuatro años de cárcel el pasado junio por 34 delitos, entre ellos dos violaciones y malos tratos en el ámbito de la pareja. El acusado ha recurrido parte de la sentencia, por lo que la condena todavía no es firme y por ello ha podido acogerse al arresto domiciliario. “Es lo correcto que se le permita asistir a un evento tan importante que le afecta a él y a su familia”, declaró el abogado defensor del Borg, Petar Sekulic, al periódico VG a través de un correo electrónico.

Desde mediados de junio Borg permanece en prisión preventiva bajo control electrónico en el denominado como palacio de Skaugum. El Tribunal de Oslo prorrogó este lunes la medida durante otras cuatro semanas, hasta el 5 de octubre, al considerar que continúa existiendo riesgo de reincidencia. El régimen le obliga a permanecer en lugares determinados de la finca Skaugum, la residencia actual de los reyes Haakon VIII y Mette-Marit, y a someterse, entre otras medidas, a controles de drogas y seguimiento por parte de un programa policial de prevención de la violencia.

Su estancia en casa no equivale, por tanto, a una puesta en libertad ni significa que pueda cumplir los cuatro años de condena en Skaugum. Se trata de una modalidad de prisión preventiva con vigilancia electrónica mientras se resuelve su recurso de apelación. Borg puede salir únicamente en determinadas circunstancias autorizadas, entre ellas cuestiones relacionadas con el trabajo, los estudios, tratamientos o determinadas visitas familiares. Para asistir al funeral de Harald V se le ha concedido una autorización específica.

La decisión de permitirle participar en la despedida del monarca no ha estado exenta de polémica en Noruega. Desde que estalló el caso Borg con su primera detención, las demandas de sus exnovias y las investigaciones policiales, él no había participado en apariciones relacionadas con la familia real noruega, pero la muerte del rey Harald V han provocado que Borg vuelva a aparecer en público junto a su familia, generando críticas en el país.

Marius Borg Høiby era considerado un miembro cercano de la familia del rey Harald, al que estaba vinculado como hijo de la princesa Mette-Marit y, por tanto, nieto político del monarca. Su presencia en el funeral se produce así en un momento especialmente delicado para la familia real noruega, que este miércoles ha acompañado al soberano en su último adiós.

Mientras tanto, el futuro judicial de Marius Borg Høiby continúa pendiente. La cuestión inmediata es determinar si su recurso contra la condena será admitido por el tribunal de apelación. Si finalmente se mantiene una pena de prisión firme, deberá cumplirla en un centro penitenciario, aunque el tiempo que ya ha pasado en prisión preventiva y bajo control electrónico se descontará de la pena definitiva. Una eventual vista de apelación no se produciría, en cualquier caso, antes del 2027.

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