Orson Salazar, también bajo presión de Hacienda: nuevas deudas salpican al exmarido de Paz Vega
Paz Vega y Orson Salazar en un acto en Madrid en 2024
La ruptura entre Paz Vega y Orson Salazar tras 25 años de relación no solo ha marcado un punto de inflexión en lo personal, sino que ha dejado al descubierto una compleja situación económica que afecta a ambos. Mientras la actriz reconoce que debe “empezar de cero” tras perder parte de su patrimonio, nuevas informaciones apuntan a que su expareja también se enfrenta a importantes deudas con Hacienda.
Hasta ahora, el foco se había centrado en la delicada situación financiera de Vega, cuya deuda con la Agencia Tributaria no ha dejado de crecer en los últimos años. Sin embargo, recientes investigaciones revelan que el entramado empresarial de Salazar tampoco está exento de problemas. Según se ha expuesto en televisión, el venezolano figura vinculado a una sociedad familiar dedicada a la compraventa de inmuebles que acumula un embargo cercano a los 1,2 millones de euros.
Este hallazgo cuestiona la idea de que las dificultades económicas recaían únicamente sobre la actriz. Desde el entorno de Vega se ha señalado en varias ocasiones a Salazar como responsable de una supuesta mala gestión del patrimonio común, mientras que él sostiene que todas las decisiones financieras eran consensuadas. La aparición de deudas en ambos frentes dibuja un escenario más complejo y compartido.
Entre las sociedades analizadas destaca Victory Gens Partners Trust SL, constituida en 2017 por Salazar junto a un familiar. La empresa, centrada en actividades cinematográficas, adquirió en 2019 varias propiedades en Vejer de la Frontera que suman más de 10.000 metros cuadrados. En una de estas parcelas se levantan una vivienda y dos almacenes, activos que actualmente están afectados por un embargo administrativo.
Precisamente, desde octubre de 2024 pesa sobre estas propiedades una carga superior a 1,2 millones de euros, lo que agrava la situación del empresario. Esta sociedad también está vinculada a una agencia de eventos con la que Salazar ha organizado celebraciones destacadas en el ámbito del cine español, un proyecto que, pese a su proyección, no ha escapado a las dificultades económicas.
En paralelo, la actriz ha visto cómo su patrimonio se reducía de forma significativa. En los últimos meses se ha desprendido de parte de una vivienda de alto valor en Madrid para hacer frente a deudas fiscales que superan el millón de euros. La separación, que se produjo de manera inesperada, parece estar ligada a una crisis más profunda de lo que se había hecho público, en la que los problemas financieros habrían jugado un papel determinante.
