“Pensé que había engañado a la muerte”: Emilia Clarke se sincera sobre su recuperación tras dos hemorragias cerebrales
La actriz británica Emilia Clarke llega al estreno de la octava y última temporada de 'Juego de Tronos' en el Radio City Music Hall el 3 de abril de 2019 en la ciudad de Nueva York.
Emilia Clarke ha vuelto a abrir una de las etapas más difíciles de su vida. La actriz británica, que sufrió dos hemorragias cerebrales cuando apenas comenzaba a convertirse en una estrella internacional gracias a Juego de tronos, reflexionó este jueves sobre las secuelas que todavía arrastra y sobre el impacto emocional que aquellas experiencias tuvieron en ella. “Durante años sentí que había engañado a la muerte y que venía a buscarme”, confesó durante la gala Power of Women de Variety celebrada en Londres.
La intérprete, de 39 años, recordó que tenía 22 años cuando sufrió la primera hemorragia cerebral y 24 cuando llegó la segunda. En aquel momento compaginaba la recuperación con una carrera en plena ebullición: acababa de rodar la primera temporada de la serie de HBO y poco después debutó en Broadway. Con el humor que suele acompañar sus intervenciones públicas, incluso bromeó sobre las críticas que recibió entonces y sobre el temor que llegó a sentir por haber perdido parte de sus capacidades como actriz.
Durante su discurso, Clarke explicó que durante mucho tiempo creyó haberse recuperado por completo. Podía volver a trabajar, memorizar diálogos y desenvolverse con normalidad, por lo que ni ella ni quienes la rodeaban identificaron las consecuencias a largo plazo de las lesiones. Sin embargo, con los años comenzaron a hacerse evidentes problemas como la fatiga extrema, la ansiedad o distintos malestares físicos que siempre atribuyó al estrés y al ritmo de trabajo de la industria del entretenimiento.
La actriz reconoció que tardó mucho en comprender que aquellos síntomas podían estar relacionados con los aneurismas. “Pensé que me habían curado”, recordó, al tiempo que lamentó que todavía exista un conocimiento limitado sobre las secuelas que pueden aparecer mucho después de una lesión cerebral. Según explicó, esa falta de comprensión la llevó durante años a responsabilizarse de problemas cuya causa real desconocía.
Más allá de su experiencia personal, Clarke aprovechó el escenario para reivindicar una mayor atención a la recuperación de los supervivientes de lesiones cerebrales. La actriz denunció la escasez de servicios especializados y de profesionales dedicados a la rehabilitación neuropsicológica, y aseguró que muchas personas conviven con un trauma persistente aunque desde fuera parezcan completamente recuperadas. A su juicio, se trata de una realidad todavía poco visible y rodeada de estigmas.
La protagonista de Juego de tronos también recordó que en 2011 decidió mantener en secreto lo ocurrido porque se sentía abrumada y avergonzada por un diagnóstico que no terminaba de comprender. Años después hizo pública su historia y, en 2019, fundó la organización benéfica SameYou para apoyar a quienes atraviesan procesos similares. Desde entonces se ha convertido en una de las voces más activas en la defensa de la rehabilitación tras lesiones cerebrales, una causa que considera inseparable de su propia historia de supervivencia.
