Phil Collins desvela su gran arrepentimiento tras tres matrimonios fallidos: su confesión más amarga a los 75 años
El primer amor de Phil Collins le llegó hace medio siglo cuando, en 1975, contrajo matrimonio con Andrea Bertorelli. Tuvieron a su hijo en común, Simon Collins, y criaron a la hija de ella juntos hasta que cinco años después todo se rompió debido al desgaste de la vida en las giras con la banda Genesis. En 1984, el músico volvió a intentarlo con su boda con Jill Tavelman, con quien tuvo a Lily Collins, pero su historia terminó doce años después con una separación de lo más mediática.
Cuando parecía que había encontrado el equilibrio perfecto, Collins volvió a encontrar el amor de la mano de Orianne Cevey, con quien estuvo casado durante nueve años y tuvo otros dos hijos, Nicholas y Matthew. Sin embargo, en las tres ocasiones sus compromisos profesionales terminaron pasando una factura irreparable a sus matrimonios.
A sus 75 años, el músico ha confesado ahora que su mayor arrepentimiento en la vida es la forma en que se desmoronaron sus tres uniones, admitiendo en varias ocasiones que pudo haber hecho las cosas de otra forma. “Lamento en cierta medida, tengo que decirlo, lamento que mis matrimonios se hayan roto. A veces salté bien, una vez, salté. Dos veces, me empujaron”, ha confesado para Uncensored de Piers Morgan.
Si hay algo que ha querido poner sobre la mesa son las tres giras que realizó con Genesis en un solo año, lo que supuso el detonante para su ruptura definitiva con su primera esposa al haber estado tanto tiempo fuera de casa. Y es que, según ha confesado, sus propios compañeros de banda se sorprendieron y le recriminaron que no hubiese pedido un descanso antes de destruir su matrimonio.
Sin embargo, sí hay algo positivo que saca de estas tres relaciones que no pudieron salir adelante: sus cinco hijos. “Por otro lado, tengo cinco hijos fantásticos que no habría tenido si eso no hubiera sucedido. Así que tengo que encontrar un equilibrio”, ha asegurado. Pese a tener cuatro hijos biológicos, a la primera hija que tuvo Andrea Bertorelli fruto de una relación anterior la acogió como propia, dándole su apellido y criándola siempre como a una más de la familia.
Al haber tenido su descendencia con tres esposas diferentes, compaginar la vida familiar y mantener a todos unidos no ha sido nada fácil para él. Tanto es así, que, tal y como ha confesado, las pasadas Navidades fue la primera vez que pudo tener una reunión familiar a la altura y disfrutar de una comida y una cena especial todos juntos.
A pesar de los achaques de salud que le han apartado de los escenarios en los últimos tiempos, el exlíder de Genesis afronta esta etapa vital volcado en el cariño de los suyos. Tras décadas de éxitos musicales y giras multitudinarias, Collins parece haber encontrado al fin la paz familiar que tanto ansiaba, demostrando que nunca es tarde para recuperar el tiempo perdido.
