Récords de Grandes Ligas que jamás serán superados
El postulado de que los récords se establecen para ser igualados o superados, con los cambios que experimenta el juego, hoy en día, entran en la categoría de irrompibles.
Algunos récords de las Grandes Ligas ya no solo son difíciles de batir, sino que son matemáticamente imposibles. Un lanzador moderno que ganara todos sus partidos como abridor no alcanzaría las 511 victorias de Cy Young.
Debido a que las reglas, la estrategia y la estructura de este deporte han cambiado a lo largo de las décadas, los jugadores modernos tienen estructuralmente prohibido acercarse a ciertos hitos de los siglos XIX y XX.
Young posee varios récords intocables, incluyendo 511 victorias en su carrera, pero su total de juegos completos es el ejemplo más claro de cómo ha evolucionado el pitcheo. Lanzó 749 juegos completos a lo largo de sus 22 temporadas de carrera.
Hoy en día, el juego completo está prácticamente en extinción.
En el 2023, toda la liga, 30 equipos, sumó tan solo 31 juegos completos. Las directivas modernas se basan en análisis que demuestran que los lanzadores abridores se vuelven significativamente menos efectivos al enfrentarse a una alineación por tercera vez en el partido.
Ahora, los abridores son retirados después de cinco o seis entradas y reemplazados por relevistas especializados. Para que un jugador moderno rompa el récord de Young, tendría que lanzar 30 juegos completos por temporada durante 25 años consecutivos.
Los 36 triples de Chief Wilson: En 1912, el jardinero de los Piratas de Pittsburgh Pirates, Wilson, conectó 36 triples en un solo año. Para ponerlo en perspectiva, el líder actual en una temporada suele conectar entre 10 y 14.
Este récord se mantiene gracias a la arquitectura del estadio, no solo a la habilidad atlética. Durante la época de la pelota muerta y los inicios de la pelota viva, los estadios se ubicaban en manzanas urbanas de formas irregulares, creando jardines exteriores inmensos.
El Polo Grounds de Nueva York, por ejemplo, contaba con una tribuna en forma de herradura donde la pared del jardín central se encontraba a 147 metros del plato.
El béisbol seguirá cambiando y habrá más récords para la eternidad.
1987: Tony Fernández, Toronto, no participa en el juego del día y vio cortada su racha de 397 juegos seguidos, récord para un dominicano.
1998: Sammy Sosa impone marca de jonrones en un mes al despachar el 19 en la victoria de los Cubs 6-4 sobre Detroit.
2005: Miguel Tejeda, Baltimore, juega su partido seguido 830 desplazando del octavo lugar a Eddie Yost.
