Vaticinar un campeón en béisbol no es tarea simple
Los cambios en la esencia del juego de béisbol están haciendo cada día más difíciles los resultados de los torneos de béisbol.
Una prueba es la serie de campeonato de la Liga Nacional entre los Dodgers de Los Ángeles y los Cerveceros de Milwaukee. Los Esquivadores perdieron con sus dos mejores lanzadores, Tarik Skubal y Yoshinobu Yamamoto.
El campeonato 2026-27, que comenzará a rodar este viernes 16, presentará muchas novedades tecnológicas, pero poca zapata del material que entrará a las líneas de cal, lo que impide cualquier vaticinio del potencial campeón.
Entrando al túnel del tiempo, los torneos de 1951 a 1958-59 se caracterizaron por ser frentes de guerra en el terreno y las oficinas.
La Montonera y el Conchoprimismo tenían a los presidentes de los equipos con el sable en las manos. Libraban una guerra de impugnaciones y el campeonato «Era de Trujillo» 1958-59 no escapó a las escaramuzas guerrilleras.
El primero de febrero de 1959, con la serie semifinal 2-1 a favor del Licey, la acción se trasladó al estadio Leonidas Radhamés para celebrar dos encuentros.
En el cuarto partido, las Águilas Cibaeñas ganaron 7-1 ante más de 10 mil aficionados.
Los cibaeños, para sellar la victoria, se apoyaron en el bateo del antesalista Jim Boumer, quien disparó jonrón, triple y sencillo, y remolcó cuatro carreras.
Tres nuevas vueltas fabricaron los norteños en el séptimo y la última anotación la hicieron en el noveno episodio.
Este triunfo le levantó la moral al colectivo mamey, sobre todo por la forma en que castigaron el pitcheo de los hermanos Guayubín y Chichí Olivo.
El 2 de febrero de 1959, los Tigres derrotaron 1-0 a las Águilas para clasificar a la ronda final del torneo «Era de Trujillo».
Antes del encuentro, la directiva aguilucha cursó una protesta ante la Liga Dominicana de Béisbol, alegando que el Licey mantuvo en la alineación al boricua Reyes Figueroa, sin tener este el permiso reglamentario para poder actuar en el campeonato.
Como para hacer más álgido el alegato del derecho de exclusividad del equipo de las Águilas, fue Reyes Figueroa el héroe del encuentro.
El 4 de febrero de 1959, la directiva azul dio a conocer un comunicado en el que anunciaba su retiro del campeonato, cuya serie final sería ante el Escogido.
