Diana de Gales y su tormentosa relación con su madrastra, Raine: “La tiró por la escalera”
Sarah, duquesa de York, Diana, princesa de Gales, y su marido, el príncipe Carlos, presencian el Derby de Epsom el 6 de marzo de 1987 en Epsom, Reino Unido.
El libro que Charles Spencer ha escrito sobre su hermana, Diana de Gales, ha sacado a la luz otra historia propia de un guion de película: la mala relación que lady Di mantuvo con su madrastra, Raine, segunda esposa de su padre John Spencer.
Durante años, Raine ejerció el papel de villana en la vida de la princesa. Era la mujer que había llegado después del divorcio de sus padres, y, para la adolescente Diana, una intrusa que había alterado para siempre el equilibrio de su familia. Los hermanos Spencer llegaron a llamarla “Acid Raine” -un juego de palabras con su nombre y la palabra inglesa rain (lluvia)- y la relación estuvo marcada durante mucho tiempo por los enfrentamientos, las ironías y el resentimiento. “Diana odiaba a Raine más incluso que el resto de nosotros”, desvela el conde Spencer en su libro.
Las memorias de Charles Spencer sobre su hermana, El canto del cisne. Diana, mi hermana, vuelven a poner el foco en las complejas relaciones familiares que rodearon a Diana. Ella tenía siete años cuando sus padres se separaron. La ruptura de John Spencer y Frances Roche fue especialmente dolorosa para los cuatro hermanos, que quedaron bajo la custodia de su padre mientras su madre llevaba una vida cada vez más alejada de ellos. Años después, cuando John inició una relación con Raine McCorquodale, la adolescente Diana sintió que aquella mujer estaba ocupando un lugar que no le correspondía.
Raine no encajaba, además, en la imagen de una aristócrata dedicada exclusivamente a las obligaciones sociales. Hija de la célebre novelista Barbara Cartland y de Alexander McCorquodale, había desarrollado una carrera política y llegó a ser una de las mujeres más jóvenes en ocupar un puesto electo en Westminster. Se había casado con el conde de Dartmouth, con quien tuvo cuatro hijos, antes de divorciarse y comenzar su relación con John Spencer.
En 1976, Raine y John se casaron. Diana y sus hermanos no asistieron a la ceremonia y la tensión familiar alcanzó uno de sus momentos más extremos. El libro de Charles Spencer recupera uno de los episodios familiares más violentos: Diana la habría empujado por unas escaleras después de que Raine realizara un comentario insultante sobre su inteligencia y su matrimonio con el entonces príncipe de Gales. “Siempre he sentido mucha lástima por el príncipe de Gales. Mira que casarse con una estúpida como tú…”, escribe Charles Spencer en su libro. “Diana hizo una pausa momentánea, sorprendida por la intensidad del reproche. A continuación, avanzó un paso, puso una de sus largas piernas detrás de las pantorrillas de Raine y la tiró por la escalera cubierta de moqueta”. Por suerte para todos, cayó de culo, se levantó y siguió andando.
La boda no borró el conflicto. Tampoco lo hizo la posterior vida matrimonial de Diana. Durante años, Raine permaneció en un segundo plano mientras su hijastra se convertía en una de las mujeres más famosas del mundo. Pero el tiempo acabaría modificando las posiciones.
En marzo de 1992 murió John Spencer. Tras su fallecimiento, Raine abandonó Althorp en medio de la tensión con sus hijastros. Charles recuerda otro episodio especialmente duro. “Nos topamos con la doncella más poderosa de Raine saliendo de casa sin pudor con dos de las maletas de piel preferida de nuestro padre. Diana le pidió que las dejara en el suelo y, furiosa, arrojó el contenido y separó en dos pilas las pertenencias de mi padre de lo que claramente era de Raine antes de reprender a la doncella por robar cosas que eran de él. Pocas veces he visto a Diana tan enfadad como en ese momento, cuando diecisiete años de furia por el impacto de Raine en nuestra familia finalmente estallaron”.
Ese mismo año, Diana anunció su separación de Carlos. De repente, ambas mujeres atravesaban pérdidas y rupturas que cambiaban el paisaje de sus relaciones familiares. Fue entonces cuando empezó una aparente reconciliación. Compartieron comidas y acudieron juntas a actos privados. Una de las imágenes más reveladoras de aquel acercamiento las muestra en 1997, poco antes de la muerte de Diana, contemplando una exposición de vestidos de la princesa que serían subastados con fines benéficos.
Pero ahora, Charles Spencer desvela en su libro que quizás esa presunta reconciliación tenía otro trasfondo: “Hacia el final de su vida, dio la impresión de que Diana había forjado una amistad sincera con Raine. Se las veía comiendo juntas en algunos restaurantes de Londres donde sabían seguro que llamarían la atención de la prensa. Eso solía ocurrir, particularmente, en momentos en que Diana se había peleado con nuestra madre. Sospecho que lo hacía para herirla con esos despliegues públicos de cariño hacia una mujer que siempre había odiado”.
Fue en esos años de camaradería cuando Raine presentó a Diana a Dodi Fayed. Tras morir el padre de Diana, Raine se aseguró un cargo de alto nivel en los almacenes Harrods, propiedad de Mohamed Fayed, con quien ella y su difunto marido mantenían una interesada amistad. “El muy ladino siempre tuvo en mente fijar un precio por aquel gesto de favor. Y Raine lo pagó con creces al poner en contacto a Dodi con su hijastra mundialmente famosa”.
