Don Larsen se benefició de un cambio de uniforme

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El béisbol es una mina de diamantes que provoca todo tipo de emociones. Tom Lasorda dijo en una ocasión que “hay tres tipos de jugadores”: Los que hacen que pasen las cosas, los que ven lo que sucede y aquellos que preguntan qué sucedió.

¿Cómo pasó Don Larsen de un récord de 3-21 con los Orioles a convertirse en un jugador clave para los Yankees, llegando incluso a lanzar un juego perfecto en la Serie Mundial?

En 1954, Larsen registró el peor récord con 3 victorias y 21 derrotas. Pero en Nueva York notaron una anomalía evidente: dos de esas tres victorias fueron contra su propio y poderoso equipo.

Esa revelación desencadenó una serie de acontecimientos que culminaron en el único juego perfecto en la historia de la Serie Mundial. Sin embargo, en aquel entonces, el récord de Larsen de 3-21 estaba muy influenciado por su entorno.

Los Orioles de 1954 eran un equipo inepto que perdió 100 partidos. Larsen poseía una potencia descomunal, pero recibía poco apoyo ofensivo.

Más allá de las 21 derrotas, el mánager Casey Stengel y el gerente George Weiss concluyeron que cualquiera capaz de neutralizar a su plantilla tenía un potencial excepcional.

Tras la temporada de 1954, Nueva York orquestó un intercambio de 17 jugadores para adquirir a Larsen, confiando más en su capacidad de exploración que en sus estadísticas puras.

Trasladarse al Bronx no transformó instantáneamente su rendimiento. Larsen seguía con problemas de control y pasó parte de 1955 en las ligas menores. La solución definitiva llegó a mediados de la temporada de 1956, cuando modificó su mecánica de lanzamiento. Frustrado por la falta de control, Larsen adoptó un lanzamiento sin movimiento de preparación.

En lugar del movimiento de preparación tradicional de los abridores, simplemente se paraba sobre la goma, se balanceaba hacia atrás y lanzaba. Este movimiento compacto mejoró su precisión y dificultó que los bateadores vieran la pelota salir de su mano.

Ese ajuste mecánico alcanzó su punto máximo durante el quinto partido de la Serie Mundial de 1956 contra los Dodgers de Brooklyn.

Confiando en su lanzamiento sin preparación previa, Larsen necesitó solo 97 lanzamientos para enfrentarse a una alineación que incluía a Jackie Robinson, Roy Campanella y Duke Snider. Ponchó a Dale Mitchell sin que este hiciera swing, registrando así el vigésimo séptimo out consecutivo y convirtiendo al lanzador con el peor récord de la liga en el artífice de la obra maestra definitiva del béisbol.

1924: Ty Cobb se roba la segunda, tercera y home en forma seguida por sexta vez en su carrera.

1973: Por primera vez en la Liga Americana los hermanos Rojas Alou participan en un mismo juego pero con equipos diferentes, Jesús jugó con Oakland y Felipe y Mateo con los Yanquis.

2002: Sammy Sosa, dispara tres jonrones y remolcó 9 carreras en la victoria de los Cuba 15-1 ante Colorado.

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