El príncipe Harry y Meghan Markle cambian de colegio a sus hijos apenas dos días después de comenzar el curso
El príncipe Harry y Meghan Markle en su primer día en Australia
La vuelta a Inglaterra de los duques de Sussex no ha tardado en tropezar con uno de los asuntos que más ha condicionado su relación con el país durante los últimos años. La seguridad vuelve a convertirse en un problema para ellos, quienes apenas dos días después de comenzar el curso han decidido cambiar de colegio a sus hijos, Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, ante las dificultades para garantizar adecuadamente sus desplazamientos diarios hasta el centro.
La decisión se ha producido pocas semanas después de que la familia regresara al Reino Unido tras seis años instalada en Estados Unidos. Harry y Meghan habían escogido ya un colegio británico para sus hijos, aunque nunca hicieron público ni el nombre ni la ubicación del centro, en consonancia con la férrea discreción con la que han tratado de preservar la intimidad de los menores.
El problema, en cualquier caso, no estaría relacionado con el colegio. Según publicó inicialmente la revista Hello!, los duques estaban satisfechos con el centro y Archie y Lilibet se habían adaptado bien durante sus primeros días. Fueron las dificultades del trayecto desde su nueva residencia, especialmente la distancia y el intenso tráfico de la zona, las que terminaron despertando las reticencias de los guardaespaldas encargados de proteger a la familia.
Tras consultar con su equipo de seguridad, el matrimonio optó por matricular a los pequeños en otro centro, donde este lunes ya habrían realizado una jornada de prueba. “La decisión de cambiar a los niños de escuela se tomó tras consultar con el equipo de seguridad de la familia sobre los aspectos prácticos de la logística actual”, explicó un portavoz de los Sussex en declaraciones recogidas por Reuters.
Desde el entorno de la pareja se han apresurado, además, a desvincular la decisión de cualquier problema con el colegio elegido inicialmente. “Los padres siguen profundamente agradecidos a todos los maestros y al personal del centro por el amor, el cuidado y el esfuerzo que han demostrado hacia su familia”, señaló el portavoz, quien insistió en que el cambio no debe interpretarse como una valoración negativa de la escuela ni de la atención recibida por los menores.
El contratiempo coincide, además, con una fecha especialmente significativa para los Sussex. El príncipe cumple este martes 42 años y, por primera vez en seis años, celebra su cumpleaños instalado de nuevo en su país. Atrás ha quedado la etapa californiana que comenzó en 2020, cuando él y Meghan Markle abandonaron sus funciones como miembros activos de la monarquía y emprendieron una nueva vida en Estados Unidos. La pareja regresó al Reino Unido junto a Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, el pasado 26 de agosto con la intención de establecerse de forma permanente en Inglaterra.
Con motivo del aniversario, Meghan ha querido mostrar el rostro más personal del duque de Sussex. La duquesa ha compartido en sus redes sociales una selección de imágenes familiares que retratan al hijo menor de Carlos III alejado de protocolos y compromisos institucionales y, sobre todo, en su faceta de marido y padre.
Las fotografías recorren distintos momentos de su vida cotidiana y muestran a Harry esquiando, conduciendo un quad, practicando tiro con arco o paseando entre viñedos, donde protagoniza un romántico beso con Meghan. En una de las estampas más familiares aparece descalzo junto a su hija a orillas de un lago. La selección se abre con un gran retrato en blanco y negro del príncipe que funciona como carta de presentación de esta particular declaración pública de amor.
Desde su regreso a Inglaterra, la esposa del duque de Sussex ha utilizado su perfil de Instagram para mostrar el rostro más cotidiano de esta nueva etapa. En los últimos días ha compartido varios vídeos en los que la familia aparece disfrutando de la naturaleza, la gastronomía y pequeños momentos alejados de cualquier protocolo. Una imagen doméstica que encaja con la posición que ahora ocupa ahora la pareja dentro de la monarquía.
Hace apenas unos días, Carlos III quiso dejar claro mediante un comunicado oficial que los duques “son ciudadanos privados, al margen de las actividades oficiales de la Familia Real y sin funciones en nombre de la Corona”. El Palacio recalcaba además que su regreso a Gran Bretaña “no modifica los acuerdos de su salida”.
