Los ‘Juegos Mejorados’ querían demostrar que el futuro del deporte es el dopaje. Las cosas no salieron como esperaba
Es pronto aún para saber si los Enhanced Games, los famosos ‘Juegos Mejorados’ que se celebraron este fin de semana en Las Vegas con unas reglas sobre dopaje infinitamente más laxas que las de cualquiera competición reconocida por el COI, alcanzarán sus objetivos comerciales. Si ha sido o no una campaña de marketing efectiva. Lo que sí está claro ya es que se han desinflado a nivel deportivo. Sus organizadores prometían una velada plagada de récords y plusmarcas de infarto a cargo de atletas ‘mejorados’ con esteroides, EPO o testosterona, pero han obtenido un solo récord.
La pregunta que queda botando es… Y ahora, ¿qué?
¿Deportistas dopados? A los Enhanced Games podrá echárseles muchas cosas en cara y su filosofía convencerá más o menos, pero hay algo que no puede reprochárseles: ir de frente. La cita, celebrada el fin de semana en Las Vegas con la pompa de un gran show, avanzaba su objetivo ya en su nombre: ‘Juegos Mejorados’. Su propósito era organizar una competición de atletismo, natación y halterofilia en la que los deportistas pudiesen doparse casi sin restricciones.
El único límite era que no usaran drogas ilegales y los fármacos los hubiese recetado un médico. A partir de ahí, ancha Castilla: esteroides anabólicos, testosterona, EPO… Incluso se permitía el uso de equipamiento prohibido, como trajes de poliuretano similares a los que la Federación Internacional de Natación (FINA) prohibió hace años. La idea era muy sencilla: probar que, para no quedarse «estancado» y permitir que los atletas den «la mejor versión» de sí mismos, el deporte oficial debe replantarse sus vetos.
A $1,000,000 WORLD RECORD SWIM! Kristian Gkolomeev wins the Men’s 50m Freestyle in 20.81 and takes home $1,000,000 bonus + 250,000 first place finish and reclaims his 50M Freestyle world record.
El valor de un buen show. Aunque la idea resulta provocadora y eso le ha valido una enorme exposición mediática, los organizadores de los Enhanced Games quisieron darle a la cita el revestimiento de un gran show. La competición se celebró en el Resorts World de Las Vegas, en un estadio con capacidad para 2.500 personas y tras meses de un discurso medido al milímetro para generar expectación. A su favor tenía dos grandes reclamos, más allá de la controversia.
El primero, un plantel de atletas mediático. Entre los deportistas que accedieron participar destacan medallistas olímpicos o podios de torneos mundiales como Leidy Solís (plata en Pekín 2008), Fred Kerley (plata en Tokio 2020), Kristian Gkolomeev (plata en Gwangju 2019) o Hafþór Björnsson, levantador de pesas que alcanzó un récord mundial en 2025 y es famoso sobre todo por interpretar a «la Montaña» en ‘Juego de Tronos’. Y eso entre un amplio etcétera.
42 atletas. En total participaron en los Enhanced Games 42 deportistas (velocistas, nadadores y levantadores de pesas), la inmensa mayoría dopados. The Guardian precisa que de todos ellos solo hubo tres personas que optaron por participar en las pruebas de forma ‘limpia’, sin consumir sustancias químicas que equivaldrían a una descalificación en cualquier torneo oficial.
Su participación en la cita daba si cabe un punto de épica extra a los Enhanced Games y reforzaban su desafío principal: ¿Puede realmente marcar la diferencia el consumo de testosterona, EPO, esteroides o trajes de poliuretano?
No digas deporte, di dinero. El segundo reclamo al que nos referíamos antes explica qué hacían ayer en Las Vegas Gkolomeev, Björnsson u otros muchos de los deportistas que accedieron a participar en los Enhanced Games.
Más allá de su mayor o menor sintonía con el mensaje de fondo, si decidieron competir fue porque la organización prometía pingües premios: 500.000 dólares por prueba, la mitad de ellos para el ganador. Si además lograba coronar un récord mundial en alguna de las «pruebas definitivas» (100 m lisos y 50 m libres) podía ingresar un extra de un millón.
¿Y cómo fue la cosa? No todo lo bien que (probablemente) esperaban los organizadores. A pesar de la expectación generada, de los anuncios que aseguraban que ya se estaban rompiendo plusmarcas en los entrenamientos y de todo el hype generado en torno al uso de sustancias químicas, la realidad es que los primeros Enhanced Games solo lograron coronar un récord mundial.
Lo hizo el nadador griego Kristian Gkolomeev, casi in extremis. Ante la mirada atenta de los organizadores consiguió completar los 50 metros libres en 20,81 segundos, ligeramente más bajo que los 20,88 de la plusmarca oficial alcanzada por el australiano Cameron McEvoy en marzo.
Prueba del alivio que supuso para los responsables de los Enhanced Games es que, tras la carrera (y en una demostración más de que el torneo tenía más vocación de show que de prueba deportiva), el director ejecutivo de los ‘Juegos’, Max Martin, se arrodilló ante Gkolomeev para proclamar su victoria. La marca de 20,81 no tendrá validez oficial, pero sí permitirá al griego embolsarse el plus de un millón de dólares. «Quizá el año que viene vuelva a batirlo», avanzó.
