Salvas de cañones y casacas rojas en la visita de Carlos y Camila a la Casa Blanca

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Los reyes Carlos III y Camila comenzaron este martes la que es su primera visita a Estados Unidos como monarcas. La pareja real fue recibida por el presidente de EEUU, Donald Trump, y su esposa, Melania, en una maratoniana jornada que ha incluido el discurso del monarca británico ante el Congreso de los EEUU, donde ha reivindicado la relación bilateral «irrompible» entre ambos países. El viaje finalizará el próximo viernes 4 de mayo tras visitar también Nueva York y Virginia coincidiendo con el 250 aniversario de la independencia de EEUU.

Agentes del Servicio Secreto extreman la vigilancia antes de la llegada a la Casa Blanca de los reyes Carlos y Camila. La visita real se produce tan solo unos días después del tercer intento de asesinato del presidente Donald Trump, esta vez en la Cena de los Corresponsales extranjeros que se celebraba en el hotel Hilton.

Decenas de personas no dudaron en esperar el paso de la comitiva real exhibiendo banderas y jaleando a los monarcas, demostrando que la pasión que despierta la Familia Real británica traspasa fronteras.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania, han recibido este martes en la Casa Blanca al rey Carlos III y la reina Camila del Reino Unido en una pomposa ceremonia de honor en los jardines de la residencia presidencial en la que no faltaron salvas de honor, un desfile militar y los himnos de ambos países.

Una vez en la Casa Blanca, ambos matrimonios salieron al jardín para, de mano de los anfitriones, conocer los recovecos de la residencia oficial del presidente de los Estados Unidos. No sin antes pasar revista a las tropas destacadas de forma permanente en la Casa Blanca.

El rey Carlos III y la reina Camila pudieron descubrir la huerta privada de la primera dama, donde se cultivan algunas de las hortalizas que llegan a su cocina y muchas de las flores que adornan sus estancias. Melania no es la primera inquilina que mantiene una huerta, algo que ya hizo y por lo que destacó su antecesora Michelle Obama, muy aficionada a la horticultura.

Melania Trump trabaja en muchas causas benéficas relacionadas con la salud y con una alimentación saludable. Por este motivo, no solo cultiva vegetales en la Casa Blanca sino que en sus instalaciones hay también paneles de miel para las necesidades de los inquilinos de la Casa Blanca.

Los monarcas británicos siguieron muy atentos las explicaciones ofrecidas por el chef de la Casa Blanca, que ha ofrecido a los monarcas detalles específicos sobre la producción propia de miel y productos vegetales en sus instalaciones.

El servicio de protocolo de la Casa Blanca estuvo atento a todos los detalles y cumplió con la tradición. A media tarde, exactamente a las cinco, ambas parejas hicieron un alto en su visita para disfrutar del té, una de las bebidas más consumidas en el Reino Unido.

Los Trump han compartido con sus visitantes todos los entresijos de la residencia oficial, mostrándoles incluso una maqueta de la Casa Blanca que está en los jardines. Esta no incluye el proyecto del majestuoso salón de baile que concibe el magnate y que, según ha dicho recientemente, habría evitado los ocurrido en el Hilton, un nuevo atentando contra su vida.

La conexión entre la reina Camila y la primera dama se hizo patente desde el primer momento. A pesar de la amenaza de lluvia, que ha llegado a hacerse presente, ambas mujeres eligieron conjuntos muy primaverales, de color blanco, y se declinaron por amplias pamelas para cubrir sus cabezas.

La reina Camilia y su anfitriona, Melania Trump, ya en solitario, aprovecharon para acercarse hasta el pabellón de tenis de la Casa Blanca, donde en esos momentos pudieron saludar a unos escolares que participaban en una de las visitas guiadas por la mansión presidencial.