El último plan familiar de Harry y Meghan: Disneyland con la madre de ella

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El príncipe Harry y Meghan Markle en su primer día en Australia

El príncipe Harry y Meghan Markle siguen su vida con absoluta normalidad, ajenos a las críticas por su viaje a Australia a mediados de abril. En esta gira casi royal, la actriz usó su título de Alteza Real-algo que tiene prohibido desde que su marido y ella dejaron de ser miembros activos de la Familia Real británica- para aparecer en la edición australiana de Masterchef y en otros actos. También fueron muy comentados los 137.500 euros que recibió para participar dos horas en un retiro sobre bienestar.

Tras unas semanas de perfil bajo, Meghan ha hecho partícipes a sus miles de seguidores de Instagram del último plan familiar de los Sussex: un viaje a Disneyland, el lugar más mágico de la Tierra. Según ha apuntado la revista People, la pareja quiso celebrar de esta manera tan especial el cumpleaños de sus hijos, Archie, de 7 años, y Lilibet, que el 4 de junio cumplirá 5 años.

Un plan señalado en el que también estuvo presente Doria Ragland, la madre de la actriz, que se ha convertido en el mejor apoyo de la familia desde que decidieron alejarse de los Windsor. Markle ha usado el emoticono de un corazón para acompañar un carrusel de imágenes de diferentes momentos de la escapada, que tuvo lugar este pasado lunes, al parque de California, muy cerca de su mansión de Montecito.

En las instantáneas se puede ver a Meghan y Harry junto a sus hijos, que lo pasaron en grande y tuvieron la oportunidad de conocer a varias princesas y personajes de Disney. “Disfrutaron de muchas atracciones, y fue una forma muy especial de prolongar el Día de la Madre para Meghan y Doria”, indica una fuente a la revista.

Los mayores también disfrutaron mucho de la experiencia, de hecho, en la primera fotografía se puede ver a Meghan y Doria con las típicas gorras y diademas con las orejas de Mickey y Minnie Mouse. También destaca el look de la actriz, que apostó por un conjunto similar a la misma escapada que realizaron en junio del año pasado para celebrar el cumpleaños de su princesa. Markle volvía a recuperar la fórmula de camisa blanca y vaqueros, aunque en este caso completó el estilismo con unos mocasines de ante.

Por su parte, el príncipe Harry optaba también por un estilismo casual, con jeans y un polo azul oscuro, el mismo uniforme que su hijo. La pequeña Lilibet Diana vistió un colorido vestido con estampado floral y llevó su melena pelirroja con un moño bajo desenfadado.

Cabe señalar que los duques, aunque cada vez muestran más a sus hijos, nunca lo hacen enseñando su cara de frente, siempre aparecen o de espaldas o de perfil para garantizar su intimidad.