Se desvela la herencia que Maggie Smith dejó a sus hijos tras su muerte: de una fortuna millonaria a una finca histórica en Sussex

66f6ebd55873f.r_d.2103-1328-0

El 27 de septiembre quedará siempre marcado en el calendario para los fans de Maggie Smith. Ese mismo día de 2024, la emblemática actriz falleció en el Chelsea and Westminster Hospital de Londres a los 89 años de edad. Una despedida que se produjo de forma pacífica y rodeada de sus amigos y familiares más cercanos, quienes prefirieron no desvelar la causa exacta de su muerte para velar por la privacidad que siempre caracterizó su vida.

Conocida por sus papeles en exitosas producciones como Harry Potter o Downton Abbey, la aclamada intérprete se dedicó en cuerpo y alma al mundo del séptimo arte durante más de siete décadas. Un tiempo en el que no solo consagró su nombre en el Olimpo de la actuación, sino que amasó una fortuna que, tras su fallecimiento, acabó en manos de sus hijos, Chris Larkin y Toby Stephens.

“Era una persona muy reservada, y estuvo con amigos y familiares en el final. Deja dos hijos y cinco nietos cariñosos que están devastados por la pérdida de su extraordinaria madre y abuela”, aseguraron sus vástagos, poniendo sobre la mesa la buena relación que existía entre todos ellos. Esta estrecha relación familiar fue precisamente la clave para que la legendaria actriz no dudase en designar a sus vástagos como los grandes herederos y albaceas de su legado.

Una herencia que comienza con una de las propiedades más importantes para la actriz: su casa de campo en el condado de Sussex, al sur de Inglaterra. Allí fue donde vivió durante cuatro décadas y donde pudo criar a sus hijos en la intimidad. La vivienda cuenta con cinco habitaciones y está rodeada por una extensa parcela que incluye graneros, establos y hasta un viñedo.

Según ha podido saber Daily Mail, a esta propiedad se une una fortuna estimada en 16 millones de libras, lo que vienen siendo casi 19 millones de euros. Si bien en septiembre de 1996 la actriz estipuló que su patrimonio acabase en manos de su segundo marido, el dramaturgo Beverly Cross, tras el fallecimiento de este en 1998 se activó una cláusula para que todo fuese a parar a manos de sus hijos, fruto de su primer matrimonio con el actor Robert Stephens.

Todo este legado se fue forjando durante sus 70 años de carrera profesional ligada al cine y el teatro. Tanto es así, que Maggie Smith fue nominada a los Premios Óscar hasta en seis ocasiones, llegando a hacerse con la estatuilla en dos: la primera por Los mejores años de Miss Brodie en 1969, y la segunda por California Suite en 1978. Una larga trayectoria en la que también se alzó con otros reconocimientos como cuatro premios Emmy, cinco Premios BAFTA, tres Globos de Oro y un premio Tony.

Pese a haber interpretado papeles de todo tipo, uno de los que quedará grabado en la retina de sus fans para siempre es el de Minerva McGonagall en Harry Potter. La actriz se puso en la piel de una de las magas más queridas de la saga, demostrando su entereza al continuar con el rodaje mientras se enfrentaba a un agresivo cáncer de mama y se sometía a quimioterapia. Un esfuerzo que no solo confirmó su profesionalidad y devoción por la interpretación, sino que consolidó definitivamente su figura como una leyenda del cine.

Compartir:FacebookXWhatsAppTelegramEmail